5/19/2012

Mero cristianismo II

Cuando Cristo vino al mundo (si es que ud. cree que vino, pero si no es el caso, no importa). En fin, cuando Cristo vino al mundo casi nadie creyó en sus palabras, porque las personas esperaban a un elegido que trajera la justicia sobre un sistema político y social (que incluye el religioso) injusto y en decadencia.
Esperaban el fusil, esperaban un líder que devolviera ojo por ojo, diente por diente. Pero nada de eso pasó. Vino al mundo, cumplió la tarea que el Infinito le encargó desde que el mundo es mundo y se fue a los Cielos.
Ninguno en ese momento entendió que la leyenda de antaño se hacia realidad ante sus ojos, porque como todos, cometieron el error de leerlo entre líneas... Sin embargo nadie pensó que su historia traspasaría fronteras y cambiaría vidas, generaría un sentido de comunidad que aún perdura en aquellos espacios en que se resiente la mayor injusticia... Pero algo pasó exactamente después del primer acto, nadie esperaba que el sistema político dominante de la época cambiara el mensaje original de la tan ansiada revolución... Porque eso es cristianismo mis estimados; es tener sentido crítico de una sociedad en decandencia, es no devolver un golpe con otro, es el sueño del hombre y la mujer que busca otro mundo posible, aquí y ahora, mirando hacia un futuro que no nunca termina... Eso implica el desafío de atreverse, de soñar, de construir una realidad congruente con la esencia de nuestras convicciones. Es hacer el bien porque es lo que creemos, no por miedo, no por las consecuencias de nuestros actos. Sino simplemente porque es lo esencialmente bueno, es la vida... es Dios viviendo en nosotros...

Hasta siempre compañeros de ruta.

  Mensaje en una botella desde mi isla a mis compañeros de ruta en estos cinco años de vida universitaria:
"Un verdadero privilegio conocer a cada uno de ustedes amigos y compañeros. Nos hemos construido estos cinco años en base a nuestros vínculos y experiencias no solo en lo académico sino también en las vivencias cotidianas de cada uno, una completa voraginé imposible de traducir en palabras. Gracias totales a TODOS. Y ahora, a tomar esa mochila de vivencias para ir llenándola con nuevos desafíos y metas, porque con ustedes mis estimados, ahora soy un convencido de que otro mundo es posible y que cada uno, a su manera hará lo suyo en eso. Y así, como ya estan en el aire girando nuestras monedas. Que sea, lo que sea amigos, colegas y compañeros de ruta hasta el fin de nuestros días. Un abrazo desde Peumayén*" 
(*lugar soñado)

1/31/2012

No es que sienta que estos 5 años fuesen en vano. Aprendí mucho, adquirí habilidades que tal vez, de otra forma hubiera tardado toda la vida. Pero 5 años enfocado a sólo un ámbito deja un vacío y la certeza de que quedan muchas lagunas de conocimiento que llenar. Conocimiento que no tiene porque ser académico, sino cotidiano... de la vida misma. Es por eso que este año quiero enfocarme a hacer cosas que considero indispensables para la vida, la mía. Por eso, ahondaré en la fotografía nuevamente y en la agricultura, quiero aprender a cultivar la tierra, hacer mi propia huerta y vivr más en contacto con la naturaleza. Puedo apostar a que lo lograré. Las evidencias no faltarán. :D
Asi que a empezar este 2012 con harto optimismo y altura de miras. Viviendo.... vivir simplemente...

1/17/2012

De la muerte y sus verdades

Cuando el escritor Jean‐Claude Carrière le preguntó al neurólogo Oliver Sacks qué es lo que consideraba como "un hombre normal" éste le contestó que:
"Un hombre normal tal vez era aquel capaz de contar su propia historia. Sabe de dónde procede (tiene un origen, un pasado, una memoria ordenada), sabe dónde está (su identidad), y cree saber dónde va (tiene proyectos, y la muerte al final). Está situado, por tanto, en el curso de un relato, es en sí mismo historia, y puede contarse".
 (Aznar, J. 2010)


1/01/2012

Mero Cristianismo

Terminar el año era quizás la forma más rápida de decirle adiós, al menos de manera oficial, al dolor. No pensé que la muerte me rozaría la mejilla tan de cerca, pero así fue.
Creo que finalmente este año voy a dejar atrás la primavera, voy a dar inicio al verano... estaciones de la vida... Concluyo que me voy con algunas incertidumbres, algunas experiencias vitales no vividas, sin amores que maldecir ni recordar. Pero no creo en la suerte. Creo en la historia y los aprendizajes obtenidos de los relojes del tiempo. Ya no temo decir, que soy un hombre, sí, un mero hombre tratando de encontrar la trascendencia en esta vida sin malas intenciones. Soy un hombre, un cristiano sin paradero ni comunidad. Dispuesto a vivir el rechazo de quien se dice tolerante, de quien se dice que tiene la razón, de quien se dice que tiene derecho a juzgar las acciones del prójimo.
¿Por qué cristiano? Aunque me ahoguen en religiones y misticismos y la recurrencias de historias de infinitos cristos a través de la historia. El cristianismo es lo único que me ha puesto la piel de gallina, que me ha propiciado experimentar la gracia de ser amado sin merecerlo (algo redundante mis estimados lectores). Pero lo mejor, es que es mi brújula para hallar la trascendecia y hallar en cada cosa y en cada persona todo lo que es Bueno.
Aceptar esto es sólo el comienzo, con los pies bien puestos en la tierra, ahora es el momento de moverse, en busca de mi destino, 25 años pensando han sido suficientes, es hora de actuar. Aunque eso signifique dejar de lado muchas cosas, mucha gente.
Tal vez sea momento de aceptar que logré lo que más pude con las personas. Ahora debo aceptar el rechazo o el prejuicio de bandos varios, incluso del mío. Porque es un hecho, ser cristiano implica no sentirse en casa, y ser un extraño en cada rincón del planeta. Pero es bueno aceptar ese hecho, me proporciona un alivio, sin lamentaciones.
Aún no soy ni la mitad de lo que seré al final de este viaje. Seguire aprendiendo y cometeré incluso, tal vez más errores, pero no olvido mi origen, ni de donde vengo y lo que estoy dispuesto a construir con los sueños que con el Infinito iremos creando en esta temporalidad.
Porque mañana es tarde y porque la vida es ahora.



12/03/2011

Final de Práctica. A las puertas de ser un profesional...

El reloj marca las seis treinta en punto. Miro el reloj fijamente mientras el segundero termina la cuenta regresiva. Observo la mesa llena de carpetas y fichas clínicas.
- Todo en orden -. Pienso...
Las fichas clínicas estan completas, los formularios de atención individual también y como olvidar el papeleo de las visitas domiciliarias.
- Acabó, finalmente acabó -. Me quedo con la vista pérdida un rato. No puedo decidir en ese momento si el tiempo voló o pasó muy lentamente estos meses... Pero sé que aprendí mucho de casi todas las formas posibles. Reí, me acongojé, me puse más de alguna vez nervioso por una situación que sabía como afrontar, tic en el ojo. En definitiva, viví una vorágine de pensamientos y sentimientos que aún dan vueltas en mi cabeza en ese momento.
Lentamente me paro de la silla, en el CESFAM* ya no queda nadie, sólo los auxiliares de turno que limpian el recinto. Me quedó y silencio y sonrío encerrado en ese box 12, en ese en que pasé tantas tardes. Me quito el delantal muy lentamente y una vez en mis manos lo vuelvo una bola de tela y lo tiro al suelo eufórico. Me sonrío y lanzo una carcajada y que conste que la cordura no me fue arrebatada en este tiempo. Ordeno mis cosas, sin desesperación. Salgo del box, me despido de las personas que hay sin antes darle un regalo a los presentes que más de alguna vez me ayudaron o facilitaron breves pero buenas conversaciones. Recorro por última vez el lugar, ahora está solitario. Del último que me despido es de don Luis que riega una pequeña y rebelde planta que ha decidido crecer entre las piedras. Cruzo lentamente la amplia sala de espera y me alejo pensando en que me voy de ahí con una pequeña planta que crece aún en mi corazón. ¿Los frutos? Sólo el tiempo dirá cuales serán. Por ahora disfruto de haber terminado esta ardua labor. Miro la estructura del edificio desde la parada de autobuses, ya atardece. Hasta siempre Villa Nonguén.



10/14/2011

Corazón cuesta arriba.

Anoche soñé contigo, desgraciadamente, si estaba durmiendo y muy poco despierto. Pero fue extraño verte ahí, mujer. Porque en parte no te conozco aún. Pero me removiste el alma en ese abrazo y en ese beso que te robé, que más apasionado, fue honesto e intenso por un deseo de encontrarnos.
Sólo porque no quiero que se borre ese recuerdo, lo escribo, para que perdure en el tiempo, para que cuando llegue ese momento pueda decir "Realmente no lo soñé, sólo fue una premonición". Te lo contaría como una anécdota y ambos reiríamos de buena gana.